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Hamilton culpa a Ferrari de perder el podio

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Lewis Hamilton salió de Zandvoort convencido de que Ferrari le costó el podio al dejarle demasiado tiempo atrapado detrás de Charles Leclerc, una indecisión que él mismo comparó con la rapidez con la que Mercedes ejecutó sus órdenes de equipo.

El piloto de Ferrari terminó cuarto en el GP de Países Bajos, pero situó el momento clave en su segundo stint. Después de adelantar a Oscar Piastri para ponerse quinto en la vuelta 35, alcanzó a un Leclerc más lento y con una clara ventaja de neumáticos, pero Ferrari no movió ficha de inmediato. Hamilton no heredó la cuarta plaza hasta que Leclerc paró finalmente en la vuelta 43, y para entonces entendía que el tiempo perdido ya había condicionado su pelea con George Russell por la tercera posición.

Su frustración quedó expuesta por radio. Primero avisó al muro de Ferrari: “Soy más rápido que Charles. Mis neumáticos están mejor”. Al no llegar la orden, insistió con un “Estamos perdiendo tiempo”, antes de rematar con ironía: “Gran manera de perder tiempo, chicos. Buen trabajo”. Más tarde, cuando Ferrari le dejó fuera con los duros muy gastados, volvió a cargar contra la estrategia: “¿Me estáis usando como conejillo de indias o qué? ¿Qué está pasando? ¿Cuánto tiempo me vais a dejar fuera?”.

Ya fuera del coche, Hamilton rebajó el tono, pero no el fondo. En declaraciones a Sky F1, el siete veces campeón del mundo elogió el trabajo general del equipo, los pit stops y la mejora introducida en el coche, aunque señaló sin rodeos el episodio con Leclerc como el gran coste de su carrera. “Hoy ha sido definitivamente frustrante para mí. Estoy aquí para ganar”, dijo. “Perdí varios segundos detrás de Charles y creo que eso al final habría marcado la diferencia”. También dejó claro que el asunto se tratará “en privado”.

Lo que más le molestó fue ver a Mercedes resolver una situación parecida sin vacilar. Más tarde en la carrera, el equipo alemán intercambió de inmediato las posiciones de George Russell y Andrea Kimi Antonelli para que este pudiera atacar con neumáticos más frescos. En F1 TV, Hamilton utilizó ese ejemplo como referencia directa: “Quiero ganar. Estoy aquí para ganar y es difícil cuando miras delante y ves a los dos Mercedes; reciben la orden de equipo y ya está, la ejecutan inmediatamente”.

Hamilton llegó a acercarse con fuerza a Russell tras parar bajo un Virtual Safety Car tardío para montar blandos, pero insistió en que ese no fue el origen de la oportunidad perdida. A su juicio, el problema ya venía de antes. Explicó que Ferrari estaba cediendo alrededor de cuatro décimas por vuelta en las rectas frente a Mercedes, un déficit que complicaba cualquier intento de adelantamiento, y que los segundos perdidos detrás de Leclerc le dejaron con demasiado terreno por recuperar al final.

“Sentí que era la oportunidad más clara que tuve”, dijo sobre su ataque final a Russell. Pero incluso ahí admitió que no sabe si habría bastado, precisamente por la velocidad del Mercedes. Lo que sí tuvo claro fue dónde se escapó de verdad el podio: detrás del otro Ferrari, en una fase de la carrera en la que esperaba una decisión más rápida y encontró justo lo contrario.

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