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Bearman admite el duro impacto físico de su debut

Oliver Bearman reveló que la Fórmula 2 no le preparó físicamente para la Fórmula 1, hasta el punto de que su cuello “ya estaba acabado” tras su primera tanda con Ferrari en el GP de Arabia Saudí de 2024, aunque horas después aún terminó séptimo en su debut.

El británico fue llamado a última hora por Ferrari para sustituir a Carlos Sainz, baja después de una operación de urgencia de apendicitis, y descubrió de inmediato la diferencia de exigencia entre ambas categorías. En un vídeo de Fórmula 1 junto a su compañero de Haas Esteban Ocon, Bearman explicó: “Mi primera vuelta en los Libres 3 fue como 12 segundos más rápida que mi vuelta de pole en F2 del día anterior”. Y añadió: “En mi primera tanda, mi cuello ya estaba acabado. Así que no tenía muchas ganas de que llegara esa carrera. Y dolió”.

Cuando Ocon apuntó que nada prepara a un piloto para la carga que un F1 pone sobre el cuello, Bearman coincidió y subrayó hasta qué punto le sorprendió el salto. “Exactamente. Porque la F2, para mí, era fácil físicamente. El cuello ni siquiera era un factor. Luego hice una carrera de F1 y mi cuello lo era todo. Fue un salto una locura. Pero fue un día, una noche divertida”, dijo.

Ese sufrimiento físico no le impidió rendir. Bearman se clasificó 11º y se quedó a solo 0,036 segundos de entrar en la Q3, antes de aguantar en las últimas vueltas la presión de Lando Norris y Lewis Hamilton para asegurar la séptima plaza. Con esa aparición, además, se convirtió en el piloto más joven en competir para Ferrari en Fórmula 1.

Bearman también explicó que durante la carrera no tenía margen para ponerse nervioso, mientras su padre, David Bearman, seguía la acción desde la parte trasera del garaje de Ferrari. “No podía estar estresado. Estaba intentando aguantar con mi cuello”, dijo. Sobre aquel momento compartido con su padre, añadió que fue “muy especial”, en un día en el que el dolor físico no evitó que su debut acabara también con puntos para Ferrari.