Audi cerró en Monza su segundo y último filming day de 2026 con 174 kilómetros casi dedicados a atacar su punto más débil del arranque de temporada: las salidas. Nico Hülkenberg y Gabriel Bortoleto completaron 30 vueltas con el R26, 15 cada uno, en una jornada sin piezas nuevas y sin buscar prestaciones, pero con mucho trabajo en el software, el embrague y la gestión de energía antes de la siguiente gran prueba del equipo en Miami.
Según recogen los resúmenes, las salidas habían sido uno de los mayores problemas de Audi en las primeras carreras, con pérdidas de posiciones nada más apagarse el semáforo que acabaron costando puntos. Por eso el programa de Monza repitió una y otra vez ejercicios muy concretos. Hülkenberg rodó por la mañana y Bortoleto por la tarde con un plan prácticamente idéntico, usando tres zonas del circuito para ensayar el procedimiento: la salida del pit-lane, la primera chicane y la chicane de Ascari.
La normativa de estos filming days marcaba el límite de la sesión. Cada equipo solo puede hacer dos jornadas promocionales al año, con un máximo de 200 kilómetros, neumáticos demo de Pirelli y sin introducir novedades de hardware. Según recogen los resúmenes, Audi llevó a Monza un R26 sin piezas nuevas, así que el foco estuvo en recoger datos, verificar sistemas y seguir afinando por software la unidad de potencia. El trabajo se centró en mejorar el control del embrague y la gestión de energía, dos áreas que el equipo venía arrastrando junto a unos cambios de marcha bruscos y una entrega de potencia poco eficaz en los primeros eventos del año.
Monza dejó, al menos, una primera señal alentadora. Según la información citada en los resúmenes, ya se habrían visto avances en el tren motriz después de las correcciones introducidas en abril. Aun así, no está claro si esa mejora llegó solo por software o si había más ajustes de fondo, algo que los propios resúmenes dejan abierto.
La jornada no fue completamente limpia. El programa matinal se detuvo unos minutos cuando un dron de filmación cayó sobre la pista, en la recta previa a Ascari, sin provocar heridos, según recogen los resúmenes. Más tarde, Bortoleto salió a rodar después de que el equipo revisara un problema de sensor detectado por la mañana. Tras esa comprobación, el brasileño completó sus 15 vueltas con la misma prioridad que Hülkenberg: practicar salidas y validar sistemas, no buscar tiempos.
El siguiente examen ya no será en un entorno controlado. Mattia Binotto, jefe del equipo Audi, avanzó en declaraciones recogidas en el resumen que Miami debe servir para medir la dirección del desarrollo, con una evolución aerodinámica de gran tamaño prevista para ese fin de semana. “Oigo a muchos equipos decir que quieren traer paquetes de rendimiento. Eso también se aplica a nosotros. Ya tenemos algo en el túnel de viento”, dijo Binotto, jefe del equipo Audi, en declaraciones recogidas en el resumen.
Sobre ese paquete, Binotto, jefe del equipo Audi, añadió en declaraciones recogidas en el resumen: “La tasa de desarrollo en este momento con el nuevo reglamento es bastante alta. El paquete es un gran paso si lo comparas con lo que hemos llevado hasta ahora. Como las reglas siguen siendo tan nuevas, no resulta inesperado que los paquetes de mejoras sean tan grandes. Habrá que ver cómo funciona”.
Y cerró con una advertencia sobre lo que todavía falta por confirmar en pista. “No puedo decir todavía lo bien que nos irá allí. Pero estoy contento con nuestro trabajo. Confío en que al menos podamos seguir luchando donde ya estábamos antes”, dijo Binotto, jefe del equipo Audi, en declaraciones recogidas en el resumen.