Alpine ha adelantado de Monza a Zandvoort su principal paquete de mejoras de 2026, pero solo Pierre Gasly podrá estrenarlo este fin de semana porque el equipo solo dispone de un juego de piezas, mientras Franco Colapinto seguirá con la especificación anterior.
La decisión refleja hasta qué punto la escudería de Enstone necesita una reacción inmediata. Racing Bulls le ha superado en rendimiento y en puntos en la pelea del grupo medio, después de progresar más y mejor en el desarrollo antes del parón estival. Alpine, que había arrancado el año en una posición más sólida, llega a Zandvoort buscando recuperar terreno cuanto antes.
El cambio de plan se explica por lo que el equipo ha visto en el simulador. Colapinto contó en la rueda de prensa de la FIA previa al Gran Premio de Países Bajos, en declaraciones recogidas por Motorsport, que “por el momento, se ve bien en el simulador y los datos indican que es una mejora muy fuerte y muy grande”. El argentino recordó que el paquete “estaba previsto para llegar a Monza y para ambos coches”, pero que finalmente se ha adelantado una carrera y “sólo está disponible para un coche”.
Ahí aparece su dilema. Con Gasly en el coche actualizado y él en el antiguo, Colapinto admitió que no tiene claro qué resultado le conviene más en lo personal. “Ayer estaba pensando exactamente en lo mismo. Me decía: ‘¿Qué es lo que realmente quiero? No lo sé’”, dijo. Si logra mantenerse cerca de su compañero sin la evolución, reforzaría su propia valoración. Si la diferencia se dispara, Alpine obtendría la confirmación de que el paquete funciona exactamente como espera.
El propio Colapinto asumió esa contradicción. “Es cierto que cuanto mayor sea la diferencia en carga aerodinámica que consigamos entre ambos coches, mejor será para nosotros”, señaló. Al mismo tiempo, reconoció que “si funciona plenamente, podría ser un fin de semana un poco doloroso para mí”, aunque insistió en que su prioridad está en el beneficio colectivo.
Por eso puso el foco en la validación de unas piezas de las que depende buena parte de la segunda mitad del año. “La fábrica ha trabajado realmente muy duro”, afirmó. Y añadió: “Esperemos que funcione y que demuestre que podemos luchar más adelante en la parrilla durante la última parte del año”.
Gasly también situó este paquete en el centro del fin de semana. El francés ha reconocido que Alpine ha perdido ritmo en casi todo tipo de curvas y que su plan de desarrollo se ha quedado por detrás del de sus rivales directos. En Zandvoort insistió en que “este fin de semana es importante para nosotros” y fijó el objetivo de “intentar conseguir esa quinta plaza en el campeonato de constructores”.
La dificultad es que Alpine tendrá que sacar conclusiones deprisa. El formato sprint deja una sola sesión de libres para entender si la evolución realmente devuelve al A526 al frente de la lucha de la zona media. Para un equipo que ya ha cedido terreno frente a Racing Bulls, el paquete de Gasly no es solo una mejora: es la referencia que debe marcar si Alpine todavía puede reengancharse a la pelea por la quinta plaza.
© Jonathan Borba