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Zak Brown enfría el motor propio de McLaren

Zak Brown dejó claro en Mónaco que la prioridad de McLaren para el próximo ciclo técnico de la Fórmula 1 sigue siendo Mercedes HPP, y que un motor propio solo entraría en estudio si la normativa de 2030 o 2031 resulta atractiva tanto en lo técnico como en lo económico.

El CEO de McLaren Racing rebajó así la especulación sobre un posible propulsor “papaya” en una etapa en la que el paddock debate el futuro reglamento y la posible vuelta de los V8. Brown no cerró del todo la puerta a esa opción, pero la situó claramente fuera del presente inmediato del equipo. “Estamos extremadamente satisfechos con Mercedes”, dijo ante los periodistas en el fin de semana del GP de Mónaco. “La prioridad número uno es quedarse con Mercedes”.

Brown sostuvo que la relación actual con HPP sigue siendo la referencia para McLaren. Recordó que la escudería ya ha ganado “un par de campeonatos” junto al fabricante alemán, pese a que “todo el mundo decía que era imposible ganar un campeonato siendo un equipo cliente”. A partir de ahí, insistió en que cualquier decisión futura dependerá del siguiente cambio regulatorio. “Cada vez que haya un nuevo reglamento”, explicó, McLaren lo revisará para ver “si es interesante desde el punto de vista técnico” y “si tiene sentido desde el punto de vista económico”.

Esa cautela también responde a la posición de McLaren en las conversaciones actuales. Brown explicó que el equipo no participa directamente en el grupo que discute las unidades de potencia porque no es constructor. “No somos fabricante. No tenemos asiento en el grupo de unidades de potencia”, señaló, por lo que la escudería debe esperar a ver cómo queda redactada la normativa antes de decidir si le merece la pena implicarse más.

Sobre la dirección que parece tomar el reglamento, Brown dijo que lo escuchado hasta ahora le resulta prometedor. Afirmó que todo lo que ha oído “sobre el V8, el motor de combustión más grande, el combustible correcto, una batería más pequeña, el tema híbrido o el sonido, suena todo bien”, y añadió que “parece que es la dirección correcta”. Al mismo tiempo, admitió que en el plano técnico McLaren depende de lo que Mercedes le comunique.

La aclaración llega en un contexto que había alimentado las dudas sobre el vínculo entre ambas partes. A comienzos de temporada, Brown había apuntado una desventaja técnica frente al equipo oficial de Mercedes en la gestión de la energía, y en el paddock también circula el rumor de que la marca alemana podría limitarse a dos equipos cliente en la próxima era de motores. Su mensaje en Mónaco, sin embargo, fue mucho menos ambiguo: McLaren no está buscando ahora convertirse en fabricante y su plan principal sigue pasando por mantener a Mercedes como socio de referencia cuando llegue la próxima gran reforma del reglamento.