James Vowles ha admitido que Williams no está añadiendo rendimiento al FW48 al ritmo necesario para avanzar en la parrilla y ha puesto en marcha una revisión completa de su programa de desarrollo de 2026 tras el decepcionante paquete estrenado en Silverstone.
El jefe del equipo Williams explicó en el último episodio de The Vowles Verdict que el problema ya no se limita a una mejora concreta, sino al ritmo general con el que el coche está ganando prestaciones. “Diría que hoy una cosa está clara: nuestro ritmo para mejorar el rendimiento del coche, y es algo más sutil de lo que parece, no está al nivel necesario para permitirnos ascender en la jerarquía”, dijo Vowles. Por eso, el primer paso será entender “no solo lo que hemos hecho en Silverstone, sino realmente lo que hemos hecho durante toda la temporada”, con un análisis que espera completar “en las próximas dos semanas”.
La alarma se disparó en el Gran Premio de Gran Bretaña, donde Williams introdujo un nuevo alerón delantero con la intención de frenar su caída hacia la parte trasera de la zona media. Aunque sus dos coches entraron en Q2 por primera vez desde Mónaco, el equipo volvió a irse sin puntos de su carrera de casa y Carlos Sainz encadenó su cuarto gran premio consecutivo fuera de los puntos.
El español dejó claro tras la carrera que la preocupación en el garaje va más allá de un mal fin de semana. En declaraciones a PlanetF1.com y otros medios, Sainz calificó la situación de “preocupante y frustrante” y señaló que, pese a haber quitado mucho peso al coche, la distancia con sus rivales sigue creciendo. “Ahora tengo claro que estamos teniendo serios problemas para desarrollar este coche y no estamos aportando el rendimiento que creíamos que estábamos aportando”, afirmó.
Vowles quiere averiguar precisamente por qué las piezas que llegan a pista no se están traduciendo en el salto esperado. Según explicó, el trabajo del equipo consiste en separar “todo lo que sabemos basándonos en datos y hechos” de grupos de incógnitas, y reconoció que después de Silverstone habían aparecido “un poco más” de las que esperaban.
Ese matiz es el que convierte la revisión en algo más profundo que una simple comprobación del último paquete. Williams no solo está intentando determinar qué funcionó y qué no, sino reconstruir todo su ciclo de desarrollo para entender por qué las evidencias en pista no encajan con lo que esperaba encontrar.
La consecuencia es inmediata para el resto del año. Vowles aseguró que el resultado de esta investigación definirá “lo que haremos en Spa, lo que haremos en Budapest, lo que haremos durante el resto de la temporada, pero también la dirección que tomaremos el año que viene”. Williams llega a ese punto octavo en el campeonato de constructores con 11 puntos tras nueve rondas, así que el veredicto de estas dos semanas marcará no solo su reacción a corto plazo, sino también el rumbo técnico de 2027.
© Eterna