Spa-Francorchamps no da por limitado el futuro del GP de Bélgica a las cuatro fechas ya garantizadas por la Fórmula 1, pese a que el sistema de rotación anunciado por el campeonato parecía acotar su presencia hasta 2031. El presidente del circuito, Melchior Wathelet, sostiene que Spa todavía puede acoger la F1 también fuera de esos años confirmados.
Ese matiz cambia la lectura del acuerdo alcanzado en 2025 entre la F1 y el trazado belga. La categoría anunció entonces una ampliación multianual que introducía una fórmula de rotación para la cita de Spa, con presencia asegurada en 2026, 2027, 2029 y 2031. Sobre el papel, ese calendario convertía al GP de Bélgica en una prueba no anual, con huecos ya asumidos dentro del nuevo esquema.
El contexto reforzaba esa idea. A principios de 2025, tras un periodo de incertidumbre sobre la continuidad del evento, ambas partes firmaron un nuevo contrato de seis años hasta 2031. Dentro de ese marco, 2028 y 2030 quedaban fuera para Spa porque esas plazas se asignaban a otros circuitos, lo que parecía dibujar un encaje muy preciso y sin demasiado margen de maniobra.
La sensación de cierre se acentuó esta misma semana, cuando se confirmó que Barcelona ocupará las plazas alternas a partir de 2028. Con ese movimiento, la estructura del calendario hasta 2032 quedó de hecho resuelta, al menos en apariencia, y eso invitaba a interpretar que la ventana de Spa fuera de sus años pactados estaba prácticamente cerrada.
Ahí es donde entra la posición de Wathelet. El presidente de Spa-Francorchamps dejó claro que el circuito no tiene por qué quedar restringido únicamente a 2026, 2027, 2029 y 2031, y que sigue existiendo la posibilidad de albergar la Fórmula 1 fuera de esas fechas garantizadas. Su mensaje no niega el sistema de rotación ya pactado, pero sí rechaza que deba entenderse como un límite inamovible.
En términos prácticos, eso significa que Spa interpreta el contrato actual como una base mínima de presencia, no como un techo definitivo. La diferencia es relevante para un circuito que durante meses convivió con dudas sobre su continuidad y que ahora intenta preservar margen político y deportivo dentro de un calendario cada vez más congestionado.
También explica por qué las conversaciones sobre el futuro del GP de Bélgica no se han apagado tras el anuncio del acuerdo. Aunque la alternancia ya tiene forma y Barcelona entra en los huecos desde 2028, en Spa mantienen abierta la puerta a una presencia adicional si cambia el encaje del calendario o surge espacio para reconfigurar esas plazas en los próximos años.
La consecuencia de fondo es que el modelo de rotación no cierra el debate sobre Bélgica, sino que lo redefine. Spa tiene asegurada su continuidad en cuatro ediciones hasta 2031, pero el circuito quiere que ese compromiso se lea como un punto de partida mientras siguen las negociaciones sobre su sitio a largo plazo en la Fórmula 1.
© Jonathan Borba