© Eterna

Renault rompe con Otro y blinda el control de Alpine

Renault ha marcado distancias públicamente con Otro Capital al calificar de fallida su asociación en Alpine y dejar claro que solo aprobará la venta del 24% del equipo si el nuevo inversor encaja con su proyecto y mantiene a Renault al mando.

Durante el fin de semana del Gran Premio de Gran Bretaña, el CEO de Renault, François Provost, dijo a The Race que la colaboración con el accionista minoritario “no fue un éxito” y subrayó que Otro no ha tenido peso real en el funcionamiento diario de la escudería. “Nosotros gestionamos el equipo. Otro no tiene ningún derecho ni ningún valor añadido para ayudarnos a operar. Así que somos totalmente responsables”, afirmó. “Nosotros hacemos el trabajo. La asociación con Otro no fue un éxito”.

El mensaje de Provost va más allá de una valoración incómoda sobre un socio financiero. Otro quiere vender su participación, pero Renault conserva hasta septiembre un derecho de veto sobre cualquier cambio de propiedad. Eso le permite frenar una operación si considera que el comprador no aporta lo que Alpine necesita en plena reconstrucción.

Ese proceso ya ha tenido un primer bloqueo. Mercedes exploró la compra, pero las conversaciones se rompieron en mayo al no haber acuerdo sobre la valoración de Alpine. También se ha vinculado el interés a un nuevo grupo de inversión liderado por el exjefe de Red Bull Christian Horner, aunque Renault no quiere precipitarse.

Provost fijó dos líneas rojas para cualquier relevo en el accionariado. La primera, dijo, es que “Renault mantendrá el control” y que la compañía “no tiene intención de vender acciones” adicionales. La segunda es que, si Otro sale, el nuevo socio minoritario debe compartir “cierta cercanía, un objetivo común y un interés común”, motivo por el que insistió en que “no tengo prisa”.

La participación minoritaria se remonta a 2023, cuando Renault vendió el 24% del equipo por 200 millones de euros a RedBird Capital Partners, Otro Capital y Maximum Effort Investments. Aquella operación se presentó con expectativas de impulso comercial y de marketing, pero Provost sostiene ahora que, en la práctica, no aportó valor operativo.

Renault enmarca esta postura dentro de una idea más amplia: Alpine sigue siendo un proyecto propio y a largo plazo en Fórmula 1. Provost aseguró que la prioridad no es cerrar rápido la cuestión accionarial, sino reconstruir una estructura que venía de un periodo de inestabilidad y malos resultados. “El problema actual es recuperarse, porque el equipo ha sido desestabilizado. El rendimiento era realmente malo”, señaló.

Ese trabajo de fondo, según Provost, es el objetivo principal de esta temporada. Renault quiere “estabilizar y establecer nuevas bases sólidas” para devolver a Alpine a una posición más fuerte en la parrilla. En ese contexto, el avance deportivo reciente refuerza la idea de mantener el control del proyecto: el equipo pasó de terminar último en el campeonato de constructores de 2025 a ocupar la quinta plaza tras el Gran Premio de Gran Bretaña de 2026.