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Piastri admite la debilidad del McLaren ante el viento

Oscar Piastri admitió que el Gran Premio de Gran Bretaña dejó al descubierto la principal debilidad del McLaren MCL40: su sensibilidad a las condiciones cambiantes, en un fin de semana en el que, según su propia valoración, el equipo fue el cuarto más competitivo por detrás de Mercedes, Ferrari y Red Bull.

El piloto de McLaren explicó que Silverstone expuso ese problema por la naturaleza misma del circuito. Al estar situado en un antiguo aeródromo de la RAF, suele presentar viento fuerte y racheado, un factor que puede sacar al coche de su ventana ideal de funcionamiento. “Creo que las condiciones [en Silverstone] expusieron claramente dónde somos débiles”, dijo Piastri a medios, entre ellos RacingNews365.

Ese patrón quedó especialmente a la vista en clasificación. Piastri aseguró que “las condiciones eran muy difíciles y no había ningún lugar donde esconderse”, por lo que no le sorprendió que McLaren sufriera tanto y se quedara tan lejos del ritmo de cabeza. También describió el fin de semana como “al filo de la navaja”, en el contexto de un coche que perdió confianza y rendimiento cuando el viento y los cambios de agarre complicaron el trabajo.

El propio australiano vivió ese límite en pista con un trompo a alta velocidad en la zona de Becketts y Chapel, un episodio que reforzó su sensación de que el comportamiento del MCL40 se vuelve mucho más delicado cuando las condiciones se apartan de lo previsto.

Piastri dejó claro que no se trata de un problema exclusivo de Silverstone. Recordó que McLaren ya sufrió en Canadá y Mónaco cuando resultó difícil llevar los neumáticos a su ventana correcta de temperatura. “Lo vimos en Canadá y Mónaco cuando la temperatura de los neumáticos era difícil de gestionar”, señaló. “También hemos sufrido cuando el viento es fuerte y cuando todo está un poco fuera de nuestra zona de confort”.

El diagnóstico, según explicó, ya está hecho dentro del equipo. McLaren ha identificado áreas concretas en las que quiere mejorar, pero por ahora sigue perdiendo competitividad en cuanto la meteorología, la temperatura o el agarre se vuelven menos estables.

Eso deja a Spa-Francorchamps como una amenaza inmediata para McLaren. Piastri ya avisó de que “será difícil en Bélgica” porque ese circuito rara vez ofrece condiciones constantes y la lluvia puede volver a poner a prueba justo la debilidad que Silverstone destapó con claridad.