Mercedes ha ganado las tres primeras carreras de 2026 y, según Rob Smedley, exingeniero de carreras de Fórmula 1 en el podcast High Performance, ese regreso inmediato a la cima nace directamente de los años de dificultades entre 2022 y 2025, cuando el equipo perdió el rumbo y se vio obligado a recuperar la humildad.
Para Smedley, la clave del resurgir no está solo en haber entendido antes que nadie el nuevo reglamento, sino en todo lo que Mercedes aprendió durante su caída. Después de una etapa de dominio en la era híbrida, cree que en Brackley apareció "quizá un poco demasiada seguridad". Su diagnóstico es que ganar tanto puede llevar a un equipo a pensar que "puede dominar cualquier situación", y ahí es donde "se vuelve realmente peligroso".
Ese exceso de confianza, en su opinión, quedó expuesto con el cambio reglamentario de 2022. Mercedes sufrió de forma marcada con el marsopéo y no logró explotar el potencial aerodinámico del coche ni salir de sus problemas de desarrollo durante el ciclo técnico que se alargó hasta 2025. El resultado fue un contraste total con su vieja regularidad al frente y una etapa en la que dejó de ser una referencia constante en cabeza.
Smedley sostiene que aquel golpe terminó siendo necesario. "Una etapa en la que realmente te dan una paliza te hace muchísimo bien", dijo, al explicar que una crisis así obliga a un equipo a verse de otra manera. También la definió como una sacudida que "te devuelve a tu sitio" después de pensar que eres "el rey del mundo" y que vas a dominar este deporte para siempre.
Según su lectura, el efecto más importante no fue técnico, sino cultural. La mala racha devolvió a Mercedes a una realidad más exigente, con "los pies en el suelo", más humildad y la necesidad de "bajar la cabeza y ponerse a trabajar". Smedley considera que ese reinicio mental cambió la base del equipo y corrigió una complacencia que se había instalado tras años de títulos.
Por eso interpreta el arranque de 2026, con tres victorias en tres grandes premios y una consistencia recuperada, como la consecuencia de un trabajo de fondo y no como un éxito casual. Para Smedley, Mercedes sacó las lecciones correctas de su travesía por el desierto, y sin aquella fase difícil este renacimiento quizá no habría llegado nunca.
© Spencer