McLaren ha situado su desventaja frente a Mercedes en un terreno más profundo que la simple especificación del motor: Andrea Stella admite que el equipo todavía no está sacando todo el potencial de la unidad de potencia HPP, pese a que el reglamento obliga a suministrar el mismo hardware a los clientes que al equipo oficial.
En Silverstone, Stella dejó claro que el problema no se explica sólo por el coche. En un circuito donde la gestión de la energía tiene un peso especialmente alto, el jefe de equipo de McLaren reconoció que su formación sigue teniendo “un pequeño déficit” a la hora de extraer el máximo de la unidad de potencia de Mercedes HPP. También señaló que, al revisar los gráficos GPS, “parece que estamos dejando algo de rendimiento sobre la mesa”, una señal de que la diferencia está en la explotación del conjunto más que en su disponibilidad.
Ese matiz es clave en la actual Fórmula 1. La normativa de la era híbrida garantiza que un cliente pueda recibir la misma especificación de motor que el equipo oficial, pero no puede igualar por reglamento el conocimiento acumulado para calibrar y gestionar sistemas cada vez más complejos, sobre todo en el uso del MGU-K y del software energético. Ahí es donde Mercedes parece estar encontrando rendimiento que McLaren aún no reproduce.
Stella puso un ejemplo concreto de Silverstone. La telemetría de la clasificación mostró que George Russell y Kimi Antonelli levantaron ligeramente antes de la línea de meta, un detalle que en McLaren no esperaban. “Eso nos sorprendió un poco”, dijo Stella, antes de añadir que ni siquiera lo habían hablado y que no está seguro de que ellos dispongan ahora mismo de todo lo necesario para hacer funcionar la unidad de potencia de esa manera. Para el italiano, fue “otro ejemplo” de la necesidad de asegurarse de explotar todo el potencial de una tecnología que definió como “una pieza excelente” con “un rendimiento extraordinario”, incluso en los detalles de su uso.
La situación se vio además en la documentación técnica del fin de semana. La lista de nuevas unidades de potencia publicada por la FIA en Silverstone mostró que Alpine y el Williams de Carlos Sainz ya habían recibido la última versión de Mercedes, mientras los dos McLaren seguían con la especificación anterior. Zak Brown resumió así la posición del equipo: “Nos gustaría tener el actual motor Mercedes. Somos el único equipo sin la última unidad de potencia y, por supuesto, nos habría gustado tenerla disponible. No lo llamaría frustración, es simplemente la situación”.
Stella confirmó que McLaren ya ha tratado con Mercedes HPP las razones de ese retraso. Dijo que el equipo entiende los motivos y mantiene la confianza en su socio, pero también rebajó la idea de que la última especificación vaya a resolver por sí sola la diferencia. Según explicó, esa evolución “debería” ser sobre todo una mejora de fiabilidad, por lo que no está seguro de que marque la diferencia en prestaciones. Por eso insistió en que siguen existiendo “más factores” que deben discutir con HPP, porque incluso al analizar la velocidad punta, y teniendo en cuenta la posibilidad de rodar con menos carga, siguen quedando interrogantes.
McLaren espera montar esa nueva especificación antes de la próxima cita, pero el mensaje de Stella apunta a un problema más importante para su rendimiento inmediato: en la F1 actual, tener acceso al mismo motor ya no basta si el equipo oficial sigue un paso por delante en la forma de extraer las últimas décimas.
© Spencer