Lewis Hamilton afrontará el GP de Gran Bretaña de 2026 por primera vez en muchos años sin Roscoe, y en Silverstone admitió que sigue echando de menos “cada día” tanto a su bulldog inglés como a Coco.
El piloto de Ferrari habló del vacío que deja Roscoe en su carrera de casa, después de la muerte del perro en septiembre de 2025 tras una neumonía. Su ausencia da un tono distinto a un fin de semana en el que Roscoe había sido durante años una presencia habitual en el paddock y uno de los acompañantes más reconocibles de Hamilton.
“Es una locura... para todos los que tienen perro, lo echo de menos cada día. De hecho, echo de menos a mis dos perros cada día. Todavía los tengo en mi otro teléfono. Tengo una foto suya”, dijo Hamilton en la sala de prensa de Silverstone. En ese recuerdo incluyó también a Coco, su otra bulldog, fallecida en 2020 tras un presunto infarto.
Roscoe había acompañado a Hamilton por el paddock desde 2013 y con el tiempo se convirtió en una figura muy conocida entre aficionados, pilotos y equipos. En Silverstone, su presencia había llegado a formar parte del paisaje habitual del fin de semana británico.
La comparecencia dejó también un momento más ligero cuando Hamilton, sentado junto a Valtteri Bottas, recordó una de las costumbres de Roscoe durante las noches de gran premio. Contó que el perro roncaba, le despertaba para salir y acababa haciendo sus necesidades siempre delante de la autocaravana del finlandés. “No sé por qué, pero siempre iba allí”, recordó. Bottas respondió entre risas: “Para mí, era un regalo”. Hamilton siguió la broma: “Sí, te dejaba su regalo”.
Más allá de la anécdota, Hamilton insistió en lo mucho que Roscoe significaba en Silverstone. Dijo que cada vez que iba allí recibía muchísimo cariño de la gente y que “era realmente parte de Silverstone”, una ausencia que este año se nota no solo en su lado del paddock, sino también en el ambiente del gran premio británico.
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