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Hamilton estalla con Colapinto tras el toque en Miami

Lewis Hamilton mostró su enfado con Franco Colapinto al dedicarle un dedo medio tras un toque en la curva 11 de la primera vuelta del GP de Miami, un incidente que dejó dañado su coche y condicionó toda su carrera, mientras el argentino salió prácticamente indemne y firmó el mejor resultado de su trayectoria en Fórmula 1.

El contacto llegó en una de las grandes zonas de adelantamiento del Miami International Autodrome, cuando Hamilton trataba de pasar por fuera a Colapinto. Ambos se tocaron en pleno forcejeo rueda a rueda y, poco después, el británico completó el adelantamiento en la aproximación a la curva 17. Fue entonces cuando hizo el gesto obsceno, una imagen que no apareció en la retransmisión en directo.

La diferencia entre uno y otro coche quedó clara casi de inmediato. Hamilton empezó a alertar por radio a su ingeniero Carlos Santi desde la vuelta 2. “Definitivamente he perdido algo del coche”, dijo, antes de precisar que era en el “lado izquierdo”. Una vuelta más tarde ya anticipaba el tono de su tarde: “Va a ser una carrera larga así” y “me falta mucha carga aerodinámica”.

Las quejas continuaron con el paso de las vueltas. En la 5, Hamilton avisó de que no tenía carga para seguir el ritmo de los coches de delante y también comentó que algo se había caído dentro del habitáculo. En la 6 insistió en que iba a ser “una carrera larga con este daño” y que el coche se sentía “bastante mal”. En la 7 llegó a disculparse con el equipo por los daños y apuntó a Colapinto al recordar que le habían llevado ancho en ese lance. Santi le respondió entonces con una estimación concreta del perjuicio: “10 a 15 puntos”, con un impacto mayor “en alta velocidad que en baja velocidad”. Ya en la 9, Hamilton asumía que sería difícil batir a coches más rápidos por pura velocidad.

Ferrari también atribuyó al daño de ese toque el lift-and-coast que Hamilton tuvo que hacer después, lo que terminó de limitar una carrera de 57 vueltas en la que nunca pudo recuperar el rendimiento que, según él mismo explicó más tarde, tenía el coche actualizado antes del incidente. Tras la bandera a cuadros resumió la prueba por radio con un “ha sido una carrera frustrante, chicos” y añadió que el rendimiento del coche después del daño “no iba a ninguna parte”.

Más tarde, Hamilton describió su domingo como “una carrera larga en tierra de nadie”. Explicó que había quedado atrapado al principio cuando Max Verstappen hizo un trompo y que estaba “en la posición equivocada para eso”, pero señaló el toque posterior como el momento decisivo: el coche se había sentido competitivo hasta entonces y “después, obviamente, con el daño que tuve a partir de ahí, ya no tenía nada”.

Colapinto vivió la cara opuesta de la historia. Aunque no arrancó bien, recuperó posiciones en el caos inicial y el toque con Hamilton no le dejó daños importantes. Franco Colapinto, piloto de Alpine, se mostró “decididamente satisfecho” después de la carrera y destacó que el equipo aprovechó al máximo todo lo que tenía a su alcance. Dijo que se había sentido “un poco solo” en octava posición, con los equipos punteros todavía demasiado lejos, pero elogió “el gran trabajo” del equipo en estrategia, paradas y ejecución.

Sobre el incidente con Hamilton, Colapinto restó dramatismo a sus consecuencias para su propia carrera. “Tuvimos un pequeño contacto con Lewis Hamilton, pero por suerte no sufrimos daños excesivos y pudimos continuar”, dijo. “A partir de ahí, el ritmo fue sólido y lo gestionamos todo bien”.

En meta, Hamilton fue séptimo en pista y subió a la sexta posición después de la sanción de 20 segundos a Charles Leclerc. Esa misma penalización también promovió a Colapinto a la séptima plaza, su mejor resultado hasta ahora en la F1, en una tarde marcada por un solo toque que arruinó la carrera de uno y abrió la mejor de la temporada para el otro.