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Ferrari llega a Montreal con dudas sobre su SF-26

Ferrari afronta el GP de Canadá bajo una presión inmediata: el análisis de Maranello tras Miami concluyó que el SF-26 no exprimió el potencial de sus 11 piezas nuevas y que lo visto en pista quedó muy lejos de lo que prometían las simulaciones.

Ese es el dato que más inquieta en la Scuderia antes de Montreal, porque la revisión interna no señaló fallos concretos en las novedades introducidas en Miami. Franco Nugnes, periodista citado por la fuente como referencia de Motorsport.com, resumió así la conclusión técnica: “Para ser precisos, cabe decir que ninguna pieza falló, pero su rendimiento fue muy inferior al previsto en la simulación”. La frase encaja con la sensación que dejó el fin de semana en Florida: Ferrari llegó con un coche casi nuevo, pero se fue con una pequeña gran decepción.

Miami, además, dejó pocas certezas limpias sobre el verdadero salto del paquete. Charles Leclerc llegó a pelear por el podio e incluso lideró brevemente la carrera, aunque acabó perdiendo el control y golpeando el muro en la última vuelta. James Hinchcliffe, expiloto de IndyCar, dijo en el pódcast F1 Nation que, sin ese trompo final, “Ferrari estaba en la lucha por el podio hasta la última vuelta”. En el otro lado del garaje, Lewis Hamilton nunca estuvo cerca de ser competitivo.

La desconfianza no se quedó solo en el resultado. Después de la carrera, Hamilton lanzó un mensaje directo sobre una de las herramientas clave del desarrollo del coche: “Nuestro simulador no sirve de nada”. En un momento en el que Ferrari intenta entender por qué sus números no cuadran con la pista, la frase agrava la sensación de que el problema puede ir más allá de una simple mala ejecución de un fin de semana sprint.

Montreal convierte esa duda en una prueba inmediata porque sus rivales directos también llegan con novedades. Mercedes prepara allí su primera gran evolución del año, valorada en dos o tres décimas, hasta el punto de que la información la sitúa en “0,3 segundos por vuelta”. McLaren, por su parte, completará en Canadá el 40% restante del paquete iniciado en Miami. Rob Marshall, director técnico de McLaren, ya había adelantado a MARCA: “En Montreal habrá más mejoras”.

Ferrari llega así a un circuito que puede exponer con claridad una de las contradicciones de su SF-26. La preparación para Canadá dejó señales positivas en las curvas, con buena tracción y rendimiento sólido en las zonas lentas, pero también confirmó su debilidad en recta por los problemas para recargar y entregar la energía eléctrica. Según las informaciones recogidas, la desventaja respecto a Mercedes es de entre 22 y 25 caballos en la unidad de combustión interna, sin contar la parte eléctrica.

Esa combinación convierte la cita de Gilles Villeneuve en algo más que otra carrera del calendario. Ferrari no solo necesita demostrar que el paquete de Miami tenía potencial real y que puede aparecer en una pista de stop-and-go como Montreal. También debe comprobar si su déficit de motor y sus dudas de correlación con el simulador le están haciendo perder terreno justo cuando Mercedes y McLaren vuelven a avanzar, con Red Bull ya cada vez más cerca en la pelea técnica.

Si en Canadá Mercedes y McLaren vuelven a mostrarse claramente por delante, la Scuderia quedará expuesta a una conclusión incómoda: que el problema del SF-26 no fue simplemente no optimizar Miami, sino que su gran actualización llegó tarde, rindió menos de lo previsto y ha dejado a Ferrari un paso por detrás en la carrera de desarrollo.