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F1: Baréin y Yeda abren un agujero millonario

Cancelar solo dos carreras ya amenaza con quitar unos 100 millones de euros a la Fórmula 1 y dejar a cada equipo con un agujero de varios millones dentro del límite presupuestario. Ese es el problema que Alan Permane, director de equipo de Racing Bulls, puso sobre la mesa al hablar de los GP de Baréin y Arabia Saudí, suspendidos por la guerra entre Estados Unidos e Irán, mientras la F1 sigue sin una solución para recolocarlos en el calendario de 2026.

Permane explicó que en el paddock aún esperan una posible reprogramación, aunque sin certezas. “Estamos acompanhando a situação e estamos muito esperançosos de que exista a possibilidade de reagendar uma ou ambas as corridas mais tarde neste ano”, dijo Alan Permane, director de equipo de Racing Bulls, ante la prensa. En el mismo contexto, rebajó cualquier expectativa inmediata: “No sabemos nada todavía. Obviamente, hasta que la situación en Oriente Medio se calme, eso no va a pasar. Si pasa, podríamos tener un final de temporada muy movido”.

El golpe, según Permane, ya se nota aunque los coches no viajen ni se monte la operación habitual de un gran premio. “La cancelación de dos GP tiene un impacto importante en los presupuestos de los equipos”, dijo Alan Permane, director de equipo de Racing Bulls, ante la prensa. En esa misma comparecencia detalló dónde sí habría ahorro: “Por un lado, si esas carreras no se celebran, ahorraremos dinero porque no tendremos que enviar personal a los eventos. No habrá gastos de vuelos, hoteles o transporte de carga”. Pero el balance, según el propio Permane, sigue siendo malo: “Sin embargo, el saldo general seguirá siendo negativo, y eso es una mala noticia”.

La cifra que da dimensión al problema llegó en un análisis publicado el miércoles 15 por la revista alemana Auto Motor und Sport. Según esa publicación, cancelar Sakhir y Yeda supondría una pérdida de 100 millones de euros en tasas de alojamiento. La revista añadió que esa cantidad equivale al 14% de los cerca de 700 millones de euros que todos los promotores aportan en conjunto a la F1. Y fue más allá: según Auto Motor und Sport, si se suma aproximadamente la mitad del dinero de premios que luego se reparte entre los equipos, el daño pasa a ser “irreparable”.

Permane ligó esa caída directa de ingresos con las cuentas de cada escudería. Según explicó Alan Permane, director de equipo de Racing Bulls, ante la prensa, alrededor de la mitad de ese dinero acaba redistribuido entre los equipos, así que el déficit será de “unos pocos millones” por estructura. Aun así, admitió que todavía faltan cifras cerradas. “Todavía no tenemos números precisos”, dijo Permane, director de equipo de Racing Bulls, ante la prensa, antes de añadir otro frente de gasto: “Más hacia el final de la temporada, los costes inevitablemente aumentarán debido al aumento de los precios de los combustibles”. En la misma intervención remató: “Pero los costes de combustible de todos ya han aumentado, y los viajes aéreos pronto seguirán el mismo camino”, y recordó que “todos esos gastos están incluidos en el techo presupuestario”.

Ahí aparece otra complicación para la F1. Auto Motor und Sport informó en su análisis del miércoles 15 de que el campeonato necesita un número mínimo de pruebas para cumplir sus contratos televisivos y evitar posibles acciones legales. Con el calendario ahora reducido a 22 grandes premios, la categoría no está obligada todavía a sustituir Baréin y Arabia Saudí. El riesgo, según la revista, crecería si el conflicto se alarga hasta el final de una temporada que debe cerrarse en Qatar y Abu Dabi.