BYD ha confirmado que mantiene conversaciones directas con la Fórmula 1 para estudiar una posible implicación futura en el campeonato, un paso que sitúa al mayor vendedor mundial de coches eléctricos como un candidato real a entrar en la categoría en algún formato todavía por definir.
Stella Li, vicepresidenta de BYD, explicó en el salón del automóvil de Pekín que el fabricante chino ya se ha reunido con el CEO de la F1. “Nos reunimos con Stefano Domenicali en Shanghái. Mantenemos una relación cálida y estamos en contacto regular”, dijo a Sportmediaset. Li fue más allá al confirmar que la posibilidad está sobre la mesa: “Sí, estamos hablando de ello. Es una oportunidad real para probar nuestra tecnología”.
Ese punto es el que da peso deportivo a la noticia. BYD no habla solo de visibilidad de marca, sino de la Fórmula 1 como banco de pruebas tecnológico, en un momento en el que el campeonato sigue buscando atraer a nuevos fabricantes para próximos ciclos reglamentarios.
Lo que no está claro todavía es cómo podría materializarse esa entrada. BYD no ha precisado si estudia desembarcar como nuevo equipo, asociarse con una estructura ya existente, convertirse en proveedor de motores o tecnología, o limitar su presencia a un papel comercial como patrocinador principal.
El contexto también empuja la relevancia de los contactos. El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, ya ha defendido públicamente la idea de una parrilla con 12 equipos y ha señalado que vería con buenos ojos la llegada de una estructura china. En ese escenario, y con Cadillac señalada como la opción estadounidense, BYD emerge como el nombre con más sentido para ocupar ese espacio desde China.
La posición de la compañía refuerza ese interés. BYD llega a estas conversaciones después de haber superado a Tesla para convertirse en el mayor vendedor global de vehículos eléctricos, un perfil industrial que encaja con la dirección que quiere seguir la Fórmula 1 al incorporar marcas con peso tecnológico y capacidad de desarrollo.
© Spencer