Valtteri Bottas afirmó que Cadillac debe rediseñar su paquete de refrigeración de frenos y aceptar una pérdida aerodinámica después de que él y Sergio Pérez abandonaran con fuegos en los frenos en las primeras vueltas del Gran Premio de Austria.
En el Red Bull Ring, Bottas se retiró en la vuelta dos y Pérez le siguió dos giros más tarde, en un fin de semana que había comenzado para Cadillac con un importante paquete de mejoras y acabó con un doble abandono casi inmediato. Para un equipo nuevo, el golpe fue doble: perdió los dos coches antes de poder convertir el progreso de ritmo en resultado y también se quedó sin el kilometraje necesario para entender las piezas nuevas.
Bottas dijo que nada en los entrenamientos había anticipado el problema. El piloto de Cadillac explicó ante los medios que “no hubo ninguna señal, todo estaba bajo control en los entrenamientos, hicimos más de 10 vueltas seguidas, y eso normalmente es más que suficiente para alcanzar las temperaturas máximas al inicio de la carrera”. Pero añadió que la situación cambió con el aumento de temperatura y el tráfico, hasta el punto de que “está claro que tenemos que rediseñar algunas piezas; de lo contrario, no vamos a terminar carreras”.
El finlandés asumió además el precio competitivo que eso puede implicar. “Habrá un coste aerodinámico por usar una refrigeración de frenos mayor, pero acepto esa penalización para terminar una carrera”, dijo. “Tenemos que empezar a acabar carreras; así es como aprendemos”.
Pérez apuntó en la misma dirección tras otra avería que dejó a Cadillac sin margen de reacción. Según el mexicano, el equipo subestimó el efecto del tráfico, y la combinación de temperaturas algo más altas con rodar metido en el pelotón disparó el problema. Bottas también lo describió como algo repentino, hasta el punto de ver humo antes de la curva 4 y fuego justo al salir de ella.
Austria, además, no apareció como un incidente aislado. Fue el tercer abandono consecutivo de Bottas, y los resúmenes de la temporada enlazan esta racha con problemas de frenos en Mónaco y sobrecalentamiento en España o Barcelona, además de otras complicaciones del sistema de frenos para Pérez durante el curso. El patrón convierte la fiabilidad en una cuestión más urgente que cualquier pequeña ganancia de rendimiento.
Ese es el cambio de prioridad más claro de cara a Silverstone. Bottas insistió en que, si el equipo no termina las carreras, no puede aprender nada útil del coche ni del paquete de mejoras. Pérez también remarcó que Cadillac necesita kilometraje e información en cada sesión para desarrollar el monoplaza y consolidar la base del proyecto.
Después de perder la oportunidad de validar sus últimas evoluciones en Austria, Cadillac llega a la siguiente cita con un objetivo más básico pero más importante: construir un coche lo bastante robusto como para ver la bandera a cuadros y convertir por fin sus avances en datos, y sus datos en progreso real.
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