Aston Martin ha anunciado la venta de una participación minoritaria estratégica de su equipo de Fórmula 1 a Woody Johnson, que se incorpora con efecto inmediato al consejo de administración como vicepresidente, en una operación centrada en impulsar el crecimiento comercial en Estados Unidos sin alterar el control diario de Lawrence Stroll.
El equipo dejó claro que Johnson no asumirá funciones de gestión en el día a día y que Stroll seguirá como presidente ejecutivo y accionista de control, al frente de la gestión de la compañía. La llegada del propietario de los New York Jets y accionista del Crystal Palace responde a una apuesta clara por reforzar la posición de Aston Martin en un mercado clave para la expansión de la Fórmula 1.
Aston Martin presentó la operación como una señal del atractivo y del momento de crecimiento que vive la categoría, especialmente en Estados Unidos, donde espera aprovechar la red de contactos y la experiencia de Johnson en franquicias deportivas para abrir nuevas oportunidades comerciales y de visibilidad entre distintos deportes.
El movimiento llega, además, en un momento delicado en lo deportivo para la escudería de Silverstone. Una de las informaciones sitúa al equipo en la décima posición del campeonato de constructores tras una mala primera mitad de temporada, mientras otra señala que solo ha sumado un punto en las 11 primeras rondas.
Lawrence Stroll, presidente ejecutivo de Aston Martin, en el comunicado del equipo, afirmó: “Estoy extremadamente feliz de dar la bienvenida a Woody a la familia Aston Martin. Su experiencia, pasión e inversión refuerzan aún más nuestra posición mientras entramos en la siguiente fase de nuestro viaje competitivo”.
Stroll añadió que “su profundo aprecio por nuestra marca, combinado con su compromiso con la innovación y la oportunidad comercial, lo convierte en un socio ideal de cara al futuro”.
Robert Wood Johnson, nuevo vicepresidente del consejo de Aston Martin, vinculó su entrada tanto a la ambición competitiva como al crecimiento de la F1 en el mercado estadounidense: “Durante mi etapa como embajador de Estados Unidos en el Reino Unido, desarrollé un profundo aprecio por la rica historia de Aston Martin, así como por la visión estratégica y el espíritu emprendedor de Lawrence Stroll”.
Johnson dijo que está “entusiasmado por asociarme con él y contribuir al desarrollo continuo del equipo, con la ambición de construir una organización capaz de competir al más alto nivel de este deporte”, antes de añadir que ambos comparten “el compromiso de hacer crecer la base de aficionados en Estados Unidos y acercar a aún más seguidores la emoción de la Fórmula 1”.
Para Aston Martin, la operación refuerza su estrategia fuera de la pista en plena búsqueda de un salto competitivo dentro de ella, con Stroll manteniendo el mando y Johnson incorporando capital, peso institucional y una vía directa para ampliar la presencia del equipo en el mercado estadounidense.
© Samuel Phillips