Interpol coordina una búsqueda internacional de nueve coches exclusivos desaparecidos de la colección del ex piloto de Fórmula 1 Adrian Sutil, después de que su familia denunciara que varios hombres se los llevaron de un garaje en Mónaco tras presuntas amenazas.
Según publicó Auto Motor und Sport, la familia aseguró que los hombres exigieron con insistencia la entrega de los vehículos, elevaron la presión con amenazas de violencia física y finalmente pudieron retirarlos sin resistencia. La denuncia se presentó a finales del año pasado, después de nuevas amenazas, y desde entonces investigan el caso las autoridades alemanas y monegascas, ahora con coordinación de Interpol.
El elemento más llamativo del caso es la desaparición de un Koenigsegg One:1, uno de los siete fabricados en todo el mundo. Se trata del chasis 7107, acabado en carbono negro visto con líneas rosas. El coche costó 3,3 millones de euros cuando fue adquirido y hoy está valorado en más de 10 millones, con otras estimaciones cercanas a los 18 millones.
Esa rareza es precisamente lo que convierte al One:1 en el centro de la investigación. Auto Motor und Sport subraya que un coche así es prácticamente invendible en el mercado abierto, lo que hace más difícil explicar su desaparición y más llamativo que siga sin aparecer pese a la búsqueda mundial.
La investigación se complicó aún más por la supuesta identidad de uno de los implicados. Según ese mismo medio, uno de los hombres afirmó pertenecer al grupo ruso Wagner. Los investigadores manejan por ahora la sospecha de que al menos parte de los vehículos pudo haber sido trasladada desde Mónaco a Europa del Este o a Rusia, pero todavía no han logrado ningún avance decisivo.
Dirk Schmitz, abogado de Adrian Sutil en el contexto de este caso, sostuvo que su cliente fue víctima de un chantaje. “El mensaje era claro: los coches fuera, o si no”, dijo. Schmitz añadió que “estos coches son tan únicos que es difícil que pasen desapercibidos”.
El caso se desarrolla mientras Sutil sigue en prisión preventiva desde finales de noviembre bajo sospecha de fraude, una situación personal separada de la investigación sobre los coches desaparecidos. Por ahora, ni la pista internacional ni el valor extraordinario del Koenigsegg han bastado para romper un caso que mantiene el foco en el posible traslado de los vehículos hacia Europa del Este o Rusia.
© Jonathan Borba