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Zak Brown explica el giro que devolvió a McLaren

Zak Brown aseguró a los medios, incluidos RacingNews365, que el mayor cambio en McLaren durante su etapa ha sido “la gente y la cultura, por un kilómetro de distancia”, al explicar cómo el equipo pasó del ambiente “sombrío” que encontró en 2016 a conquistar los títulos de constructores de 2024 y 2025 y el campeonato de pilotos de Lando Norris, el primero para la escudería en 17 años.

El CEO de McLaren Racing recordó que su primera impresión del equipo fue la de una estructura apagada desde todos los ángulos. “Pienso en mi primer día aquí. Era un ambiente sombrío, y eso se reflejaba literalmente en la pintura del coche de carreras, que era negra y gris oscuro, y en las paredes”, dijo. Brown describió un entorno “frío”, con socios descontentos, pilotos descontentos y una gran parte del equipo de carreras también fuera de sintonía, en medio de “muchas teorías conspirativas”.

A su juicio, el cambio no partía de crear talento nuevo, sino de liberar el que ya existía. Brown sostuvo que en McLaren había “una gran cantidad de talento” y que la clave fue “sacarlo a relucir, aportar motivación, entusiasmo y devolver la diversión”. Ese proceso, dijo, convirtió al equipo en una estructura “mucho más dinámica”. “Nos ganamos la vida compitiendo con coches. Es más divertido ganar que perder, pero al fin y al cabo, es un trabajo bastante divertido”, añadió.

Brown situó la transformación en la ruptura de una cultura de bloques enfrentados dentro de la propia organización. Según explicó, cuando llegó existía una lógica de “nosotros y ellos” entre la parte de arriba y la de abajo, entre la estructura de competición y el departamento comercial. El objetivo fue meter a toda la empresa en “un entorno de trabajo en equipo y en una cultura” compartida. En ese cambio señaló a Andrea Stella como la figura “más visible” hacia el exterior, y destacó también el trabajo de su responsable de personal, el director financiero, el departamento comercial y el de comunicación.

El ejemplo que utilizó para medir ese cambio fue pequeño en apariencia, pero importante en su significado. Brown contó que, cuando McLaren afronta un ejercicio para reducir peso y tiene que modificar incluso el vinilo del coche, el departamento comercial se entusiasma porque siente que también está contribuyendo a que el monoplaza sea más rápido. En la misma línea, afirmó que cuando el equipo gana un domingo, el departamento financiero sabe que también ha tenido un papel en ese resultado.

Esa implicación transversal, según Brown, es la base de un salto deportivo que acabó reflejándose en la pista. “Cuando consigues que 1400 personas, no todas ellas en la Fórmula 1, pero sí la mayoría, remen en la misma dirección y todas comprendan lo importante que es su papel para nuestro éxito en la pista, se crea un ambiente increíble”, señaló.

Brown admitió que no sería realista decir que en un equipo de Fórmula 1 no existe ninguna política interna, pero defendió que en McLaren ahora es mínima. En su relato, esa reducción de fricciones internas y la sensación de propósito compartido son el factor que explica mejor por qué una estructura que en 2016 veía fría, dividida y desconfiada terminó convirtiéndose en un campeón consecutivo de constructores y en el equipo que devolvió a Norris a lo más alto del campeonato.