Isack Hadjar lo dijo sin rodeos: “nuestro coche actual es difícil de conducir y además lento”. El piloto de Red Bull Racing puso nombre al agujero del RB22 justo cuando Laurent Mekies cifra la desventaja en torno a un segundo por vuelta y habla de Miami como un segundo inicio de temporada. En Suzuka y antes en Albert Park ya se vio el patrón. El coche de Milton Keynes no agarra, cambia de equilibrio y no responde como esperan.
Hadjar contrastó el presente con el pasado inmediato. “Hay grandes diferencias entre el RB21 y el coche de este año... nuestro coche actual es difícil de conducir y además lento. Así que necesitamos más eficiencia”, dijo Isack Hadjar, piloto de Red Bull Racing, en declaraciones recogidas por el artículo. El francés no se quedó ahí. “No hay carga aerodinámica. Ese es el problema... El equilibrio cambia de inmediato”, añadió Hadjar, piloto de Red Bull Racing, en declaraciones recogidas por el artículo, antes de admitir la falta de rumbo: “Todavía no sabemos en qué dirección deberíamos ir”.
Mekies puso números a ese bache y apuntó a la raíz. “Cuando nos dirigíamos a Melbourne, pensábamos que estábamos a 1 segundo de Mercedes y a 0,5 segundos de Ferrari”, dijo Laurent Mekies, director del equipo Red Bull, tras el GP de Japón. Allí reconoció que en Australia “McLaren nos parecía estar a nuestro alcance” y que ahora “McLaren está en ese mismo nivel también”, según el propio Mekies, director del equipo Red Bull, tras el GP de Japón. El francés insistió en que no es solo reglaje: “No quiero decir que sea un problema de puesta a punto... hay algo en ese coche con lo que estamos luchando”, afirmó Mekies, director del equipo Red Bull, tras el GP de Japón.
La tendencia en clasificación lo respalda. El déficit contra la pole fue de 0,785 segundos en Australia con Hadjar, 0,938 en China con Max Verstappen y 1,200 en Japón con Hadjar. En ritmo de carrera, la brecha es la mayor de Red Bull en 11 temporadas, según datos de Paceteq citados por el artículo.
Verstappen también quitó foco al motor. “Creo que nuestra entrega era buena... eso tampoco es nuestro mayor problema... tenemos mucho más trabajo que hacer, sin duda mucho más trabajo que hacer en el coche”, dijo Max Verstappen, piloto de Red Bull Racing, a Autosport tras el GP de Japón, después de rodar durante incontables vueltas detrás del Alpine de Pierre Gasly. Según Verstappen, el problema está en el chasis y en cómo responde el coche a los cambios de puesta a punto.
Red Bull usará la ventana sin carreras para aligerar y reordenar la aerodinámica. El coche estaría entre 9 y 10 kilos por encima del peso, según el artículo, y la primera fase de rebaja llegará con el paquete de Miami. “Habrá un segundo inicio de temporada cuando volvamos a Miami... verás que todos los coches de la parrilla cambian de forma notable con mejoras en Miami”, dijo Laurent Mekies, director del equipo Red Bull, en el podcast Beyond the Grid. No todos ven que las últimas piezas ayudaran. “Las actualizaciones, sobre todo las de Japón, han llevado el coche en la dirección equivocada. Ha empeorado... A lo largo de la temporada europea se puede suponer que Red Bull volverá a poder luchar delante”, dijo Helmut Marko, ex asesor de Red Bull, en una declaración a APA.