© Jonathan Borba

Hungaroring da a Hamilton una curva por su 40º aniversario

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El Hungaroring ha bautizado oficialmente por primera vez sus 14 curvas con motivo del 40º aniversario del Gran Premio de Hungría, convirtiendo la historia del circuito en un mapa permanente de la Fórmula 1 encabezado por Lewis Hamilton, Nelson Piquet, Nigel Mansell, Jean Alesi, Michael Schumacher, Ayrton Senna y Ferenc Szisz.

La curva 2 pasa a llamarse Hamilton, un reconocimiento lógico al piloto más exitoso en la historia del trazado húngaro, con ocho victorias y nueve pole positions. El circuito también ha reservado nombres de gran peso para otros puntos clave de la vuelta: la curva 1 será Piquet, por sus dos triunfos en las dos primeras ediciones y por su célebre adelantamiento por el exterior a Senna en 1986; la 4, Mansell; la 12, Schumacher; la 13, Senna; y la 14, Szisz.

El caso más singular es el de la curva 11, ya oficializada como Alesi. Durante años, muchos aficionados ya se referían así a esa zona tras el accidente del francés en los entrenamientos de 1995, y ahora el Hungaroring ha convertido ese apodo popular en parte permanente de su nomenclatura.

El proceso arrancó durante el Gran Premio de Hungría del año pasado con una votación abierta a los aficionados. Después, un panel de expertos revisó las propuestas, con profesionales del automovilismo vinculados al circuito desde la carrera inaugural de 1986 y representantes de la prensa especializada entre los encargados de cerrar la selección final.

En el resto de homenajes históricos, Mansell da nombre a la curva 4 por su estrecha relación con el circuito, donde se proclamó campeón del mundo en 1992. Schumacher ha sido elegido para la 12 por sus cuatro victorias en Hungría y por haber asegurado allí su cuarto título en 2001. Senna figura en la 13 como primer poleman del trazado, mientras que la última curva honra a Ferenc Szisz, el piloto e ingeniero húngaro que ganó el primer gran premio de la historia en 1906.

Como parte de las celebraciones, Hamilton, Mansell y Alesi también dejaron las huellas de sus manos, que serán fundidas en hormigón e instaladas de forma permanente en la escapatoria del circuito, prolongando ese homenaje más allá del aniversario y fijándolo en el propio paisaje del Hungaroring.

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