La Fórmula 1 reanuda este fin de semana su temporada en el Red Bull Ring con un Gran Premio de Austria que llega en un punto mucho más sensible del campeonato tras lo ocurrido en Barcelona. La victoria de Lewis Hamilton en España y el abandono de Kimi Antonelli han reducido a 41 puntos la ventaja del líder, con George Russell todavía metido en la pelea, y convierten la octava cita del año en una prueba con peso real sobre la dirección del Mundial.
Spielberg acoge la acción del 26 al 28 de junio con el formato tradicional. Los Libres 1 se disputarán el viernes a las 13:30, los Libres 2 el mismo día a las 17:00, los Libres 3 el sábado a las 12:30 y la clasificación a las 16:00, antes de una carrera fijada para el domingo a las 15:00 sobre 71 vueltas.
El contexto deportivo explica por qué Austria gana importancia. Después de una semana de descanso, el campeonato aterriza en un trazado que suele comprimir diferencias y castigar cualquier error mínimo, justo cuando la lucha por el título ha entrado en una nueva fase. Hamilton llega reforzado tras su triunfo en Montmeló, Antonelli con menos margen del que tenía hace una semana y Russell aún en posición de aprovechar cualquier nuevo vuelco.
El Red Bull Ring, con 4,318 kilómetros, es uno de los circuitos más cortos del calendario, pero también uno de los más intensos. Sus fuertes frenadas y las varias opciones de adelantamiento suelen producir sesiones muy apretadas, tanto a una vuelta como en ritmo de carrera, y eso multiplica el valor de la ejecución en un fin de semana en el que unas centésimas pueden alterar mucho la parrilla y, con ella, el desarrollo del domingo.
También se espera un escenario exigente desde el punto de vista estratégico. Las previsiones apuntan a un fin de semana cálido y seco, con máximas en torno a los 31 o 31,5 grados el domingo, una combinación que pone el foco en la gestión de los neumáticos, la refrigeración y la limpieza de cada tanda en pista.
Austria aparece así como algo más que la siguiente parada del calendario. Con siete carreras ya completadas, los equipos llegan a Spielberg en plena fase de desarrollo de los monoplazas de nueva generación y antes del tramo europeo previo al parón veraniego, un momento en el que las mejoras suelen empezar a separar proyectos y a marcar la segunda mitad del campeonato.
© Jonathan Borba