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Aston Martin y Newey: Coulthard lo ve un error

David Coulthard cree que Aston Martin se equivocó al colocar a Adrian Newey en un papel de team principal y sostiene que la maniobra acabó convirtiéndose en un “autogol” de relaciones públicas para el equipo.

En el podcast Up to Speed, Coulthard, ex piloto de Fórmula 1 y antiguo compañero de Newey en Williams, McLaren y Red Bull, fue tajante sobre el encaje del ingeniero británico en ese puesto. “Tras haber trabajado con Adrian durante la mayor parte de mi carrera, jamás lo habría imaginado como director de equipo”, dijo. Su argumento no cuestiona el nivel de Newey, sino justo lo contrario: “Tiene una gran mentalidad técnica, es un piloto de carreras, un experto en resolución de problemas técnicos”.

Para Coulthard, ahí está precisamente el problema. Defendió que el trabajo de un team principal exige otra clase de perfil, mucho más expuesto a la gestión política y mediática del campeonato. “La política de la Fórmula 1, con la que el director de equipo tiene que lidiar constantemente, y la política que a veces se genera con los medios, es un tema delicado”, afirmó, antes de añadir que ese tipo de función no encaja “en absoluto, y menos aún en la etapa vital de Adrian, ya en sus 60”. También lo enmarcó como una cuestión de momento profesional: con los años, dijo, hay tareas que uno deja de estar dispuesto a asumir “porque el camino por delante es más corto que el que ya ha recorrido”.

La crítica ganó peso cuando la situación de liderazgo de Aston Martin volvió al centro del debate en marzo. En ese momento crecieron las especulaciones sobre la continuidad de Newey en el cargo y Jonathan Wheatley apareció vinculado a un posible movimiento. Más tarde, Audi confirmó que Wheatley dejó el equipo por motivos personales “con efecto inmediato”, y pocos minutos después Lawrence Stroll emitió una inusual declaración a través de los canales oficiales de Aston Martin para reafirmar que Newey es socio del equipo, tiene participación accionarial y seguirá adelante con el plan original.

Coulthard interpretó esa secuencia como una señal de que la gestión pública del caso abrió una duda que Aston Martin luego tuvo que apagar. “Es una estrategia a largo plazo, así que me intriga saber más allá de la declaración de Lawrence Stroll, que reafirmaba que Adrian es socio del equipo, que tiene participación accionarial y que seguirán adelante con el plan original”, señaló. A su juicio, todo eso fue “simplemente una rectificación de lo que era una estrategia a corto plazo” que terminó siendo “un autogol de relaciones públicas, ya que generó dudas entre la mayoría de la gente, que se preguntaba: ‘¿De verdad va a funcionar?’”. Su conclusión fue aún más directa: “Ahora invita a pensar lo que ya creíamos, que nunca iba a funcionar”.

Martin Brundle, ex piloto de F1 y comentarista de Sky Sports, llegó a una lectura muy parecida desde The F1 Show. Brundle rechazó que poner a Newey al frente del equipo sea la mejor forma de aprovechar a una de las grandes referencias técnicas del paddock. “No creo que poner a Adrian como team principal, o algo así, sea un buen uso de su talento”, dijo.

Brundle fue más allá al definir qué papel cree que sí debería tener Newey dentro de Aston Martin. Considera que su sitio está en el plano puramente técnico, no en la logística diaria ni en la representación pública del equipo. Según explicó, Newey “debería estar centrado” en su genialidad como ingeniero, mientras “otra persona” tendría que ocuparse “de la parte logística y de las reuniones”.

La coincidencia entre Coulthard y Brundle, dos voces que trabajaron de cerca con Newey durante años, deja a Aston Martin frente a una crítica muy concreta: no se discute la magnitud de su fichaje, sino la decisión de apartarlo de lo que mejor sabe hacer. Y eso convierte el debate sobre su cargo en algo más profundo que un simple ajuste de organigrama, porque afecta a la credibilidad del plan con el que Lawrence Stroll quiso construir el futuro del equipo.