Fernando Alonso decidirá su futuro en la Fórmula 1 durante el parón veraniego tras el GP de Hungría, pero dejó claro antes del Gran Premio de Gran Bretaña que el gran paquete de mejoras de Aston Martin no será por sí solo el factor que determine si sigue más allá de 2026.
El piloto de Aston Martin rebajó así la idea de que Budapest vaya a actuar como examen definitivo. Alonso explicó que no puede decir que su decisión esté “realmente conectada” solo al rendimiento del coche, porque “si el coche es bueno o malo, hay otros factores sobre los que tengo que pensar”.
Entre esos factores situó su visión sobre el rumbo de la propia F1. Alonso advirtió de que incluso con un coche competitivo podría seguir teniendo “la sensación de que el deporte va en la dirección equivocada”. También señaló que las próximas carreras pueden ofrecer una experiencia “bastante triste” para pilotos y espectadores en comparación con circuitos históricos como Silverstone y Spa con estos monoplazas de efecto suelo.
La cuestión ha cobrado peso por el desplome de Aston Martin en 2026. Después de sumar ocho podios en sus 10 primeros grandes premios con el equipo en 2023, Alonso ha pasado a un inicio de temporada en el que la escudería solo ha logrado un punto en las ocho o nueve primeras citas, el conseguido en Mónaco tras sanciones posteriores a otros pilotos, y el AMR26 ha llegado a ocupar la última fila de la parrilla.
En ese contexto, Alonso explicó que Aston Martin decidió retrasar pequeñas evoluciones para esperar un “paquete de verdad” en Hungría. El español admitió que la base del coche “no es suficientemente buena” y enumeró las carencias detectadas por el equipo: “Nos falta carga aerodinámica, potencia, caja de cambios, experiencia, todas esas cosas”. El primer paso del nuevo paquete estará centrado “especialmente en el paquete aerodinámico”, con la idea de comprobar si el equipo ha identificado correctamente las debilidades más importantes.
Alonso sí reconoció que un buen resultado en Budapest ayudaría antes de marcharse de vacaciones el 1 de agosto, aunque insistió en que “no será el único punto”. Sobre el momento de la decisión, tiró de humor: confirmó que ese es el plan para el verano y añadió que, alrededor de las Perseidas, “el 14 o el 15 de agosto”, mirará “al cielo por la noche”.
Aunque niega que Hungría vaya a decidir su futuro por sí sola, Alonso subrayó que la actualización sí es clave para la dirección técnica de Aston Martin de cara a 2027. Si el equipo logra corregir en Budapest sus problemas específicos de comportamiento y aerodinámica y puede exprimir el coche “al máximo”, cree que eso marcaría “un camino muy claro” y daría un “buen impulso” para el próximo año.
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