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Leclerc ganó en Silverstone contra el simulador

Charles Leclerc explicó que su victoria en el GP de Gran Bretaña de 2026 nació de un cambio radical de puesta a punto entre la Sprint y la clasificación, una decisión tomada por “intuición” y “feeling” frente a la dirección que marcaba la simulación de Ferrari.

El piloto de Ferrari contó después de Silverstone que la clave fue detectar el viernes por la noche detalles que no encajaban con su forma de conducir. “Fue una intuición unida al feeling”, dijo. “Cambié radicalmente el setup entre la Sprint y la qualy”. Leclerc añadió que vio en los datos “cosas que no se adaptan a mi estilo” y que el resultado confirmó la apuesta: “Es intuición mezclada con feeling. Luego lo probamos y fue efectivamente una dirección de gran éxito para mí. Estaba muy contento”.

La decisión tuvo más peso que una simple corrección de reglaje. Silverstone llegó después de semanas complicadas en las que Leclerc buscaba respuestas para recuperar las sensaciones perdidas con el SF-26 tras cambios introducidos después de la Sprint. Por eso la victoria fue descrita como un momento de alivio, especialmente tras el ruido generado en torno a su rendimiento después de Mónaco y Barcelona.

El propio Leclerc explicó que afrontó ese periodo aislándose del entorno para centrarse en reencontrarse con el coche. “Mi trabajo ha sido intentar borrar el ruido, no mirar nada, no escuchar nada. Sé que no me he convertido en un mal piloto de un día para otro. Solo se trataba de recuperar ese feeling con el coche”, afirmó. También resumió la volatilidad del momento: “En este deporte pasas en dos días de héroe a cero y viceversa”.

Silverstone también expuso una línea de trabajo que Lewis Hamilton ya había defendido este año. Tras la carrera, el británico aseguró que el simulador indicaba que Ferrari debía empezar el fin de semana “desde un punto muy diferente con el set-up”, pero que él y sus ingenieros decidieron seguir la dirección habitual. Según Hamilton, Leclerc comenzó con el enfoque sugerido por la simulación y luego “migró hacia esa solución”, es decir, hacia la filosofía que él estaba siguiendo.

Ese cambio de Leclerc encaja con una adaptación técnica mucho más profunda en 2026. Con la nueva normativa, el monegasco ha acometido la primera reconstrucción realmente importante del software de su volante desde su llegada a Ferrari en 2019. La nueva configuración es profundamente distinta a la anterior e incorpora funciones nuevas para gestionar esta generación de coches, entre ellas una barra específica para vigilar el MGU-K, un indicador de boost con cinco puntos rojos y una herramienta dedicada al control del turbo en las salidas.

Ferrari relaciona parte de esa evolución con una de las fortalezas del SF-26 en Silverstone. El equipo considera que su coche ha sido uno de los más eficaces en la arrancada desde Melbourne gracias a la optimización electrónica, un factor especialmente valioso en 2026. Sin el MGU-H y con la restricción de entrega de potencia eléctrica por debajo de 50 km/h, llevar el turbo a su régimen correcto se ha vuelto mucho más complejo. Para resolverlo, Ferrari utiliza un indicador progresivo hasta el 100% con tres colores, rojo, blanco y verde, que avisa al piloto de cuándo el turbo está listo justo antes de apagarse los semáforos, una ayuda que ha pasado a ser decisiva en carreras como la de Silverstone.