La Fórmula 1 quiere corregir en cuestión de semanas un reglamento de 2026 que todavía ni ha arrancado, después de detectar en las tres primeras carreras que los coches no pueden completar una vuelta a fondo y que la gestión de energía ya ha abierto dudas sobre el espectáculo y la seguridad. Stefano Domenicali, CEO de la Fórmula 1, confirmó en una entrevista con Autosport que la FIA, la propia F1, los equipos y los pilotos trabajan para aprobar ajustes antes del GP de Miami, con la clasificación como frente más urgente y sin abandonar el concepto base del motor 50/50.
Domenicali dejó claro que el proceso ya está en marcha. Según explicó el CEO de la Fórmula 1 en esa entrevista con Autosport, ya se celebró la primera reunión prevista para abril, el 15 de abril se debatirá el Reglamento Deportivo, el 16 de abril volverá a tratarse la parte técnica y el 20 de abril llegarán las decisiones finales. Su expectativa, también expresada a Autosport, es que la FIA deje definido el ajuste antes de Miami.
El punto que más preocupa a corto plazo es la clasificación. Domenicali, CEO de la Fórmula 1, dijo en su entrevista con Autosport: “Acepto las críticas” y admitió que hay “ciertas situaciones que tenemos que gestionar, principalmente en lo que respecta a la clasificación”. En esa misma conversación explicó por qué: “La clasificación siempre ha sido el momento en el que el piloto tiene que darlo todo y ver cuáles son realmente los límites físicos del coche y del piloto”. Por eso, según añadió, están buscando “cuál podría ser el ajuste adecuado sin perder el rumbo”, en un trabajo conjunto con pilotos y equipos “coordinados por la FIA” y “sin pánico”.
El debate nace de la nueva unidad de potencia, repartida al 50 por ciento entre motor eléctrico y combustión. Según la información recogida por Autosport y las explicaciones posteriores de Domenicali, en Australia y Japón los pilotos no podían completar una vuelta sin recurrir al lift and coast o al super-clipping, esa pérdida de potencia que aparece incluso con el acelerador a fondo mientras el coche recupera batería. El problema dejó de ser sólo una cuestión de rendimiento en Suzuka, cuando el accidente de Oliver Bearman puso sobre la mesa el riesgo de encontrarse en pista con un coche que circula más lento de lo esperado.
Domenicali también defendió el sentido original de la norma. “Algunas personas están diciendo que las ultrapassagens son artificiales, pero ¿qué es artificial? Quiero decir, ultrapassagem es ultrapassagem”, dijo el CEO de la Fórmula 1 en su entrevista con Autosport. En la misma charla recordó por qué se eligió esta dirección técnica: “Hace cinco años, los fabricantes pensaban que la única forma de avanzar en su participación en el automovilismo era optar por una proporción 50-50 o intentar encontrar el equilibrio adecuado entre el motor de combustión interna y la electrificación”. A la vez, reconoció que “sin duda, hay que mejorar el reglamento”.
En el paddock ya asumen que Miami puede traer sólo una primera parte de esos cambios. Alan Permane, jefe de equipo de Racing Bulls, explicó a los medios que el formato sprint limita mucho las pruebas, porque apenas habrá margen para validar modificaciones amplias. Por eso cree que la introducción será gradual. “Es muy posible” probar en Miami soluciones “un poco más simples y menos arriesgadas”, avanzando después en Montreal y dejando Barcelona como la primera opción real para intentar algo mayor, dijo Permane, jefe de equipo de Racing Bulls, al hablar con los medios sobre las conversaciones técnicas con la FIA y la F1. En ese mismo contexto añadió: “Habrá cambios para Miami, pero no tengo certeza de que veremos el paquete completo, porque el formato del evento hace que todos sean cautelosos”.