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Damon Hill carga contra el legado de Max Mosley

Damon Hill reabrió el debate sobre Max Mosley con una respuesta durísima a un homenaje por el que habría sido su 86º cumpleaños. El campeón del mundo de 1996 contestó en redes a Matt Bishop, exresponsable de comunicación de McLaren y Aston Martin F1, y dejó una frase que cambia por completo el tono del recuerdo sobre el expresidente de la FIA: «No os dejéis engañar solo porque podía ser “gracioso”. Siempre era a costa de otra persona. No estoy seguro de que pueda llamarse inteligencia si se emplea al servicio del odio y la división», escribió Hill, campeón del mundo de 1996, en redes sociales.

La polémica arrancó con un mensaje de Bishop sobre Mosley. «Lo ames o lo odies, tienes que admitir que era un hombre fascinante, aunque podía ser duro e incluso cruel. Por encima de todo, era terriblemente inteligente», escribió Bishop, exresponsable de comunicación de McLaren y Aston Martin F1, en redes sociales, en un mensaje por el aniversario de Mosley. Hill no discutió solo el homenaje, discutió la idea de separar la brillantez de Mosley de la forma en que la usó.

Su reacción pesa por quién habla y por cuándo le tocó convivir con Mosley. La carrera de Hill en Fórmula 1 transcurrió bajo la presidencia de Mosley en la FIA, entre 1993 y 2009. Mosley sigue siendo una figura que divide opiniones, aunque se le atribuye haber impulsado mejoras de seguridad en la F1 tras las muertes de Roland Ratzenberger y Ayrton Senna en 1994. Hill era entonces compañero de Senna en Williams, así que no habla de un legado lejano ni abstracto.

Lo llamativo es que Hill ya había hecho una valoración más matizada tras la muerte de Mosley en mayo de 2021, a los 81 años, después de que le diagnosticaran un cáncer terminal, según Sky News. En esa entrevista, Hill dijo sobre Mosley: «Un carácter extremadamente fuerte y también extremadamente resiliente», afirmó Hill, campeón del mundo de 1996, en una entrevista con Sky News tras la muerte de Mosley. En la misma conversación también reconoció su peso en la seguridad del deporte: «Fue muy eficaz a la hora de introducir los cambios que había que hacer», dijo Hill, campeón del mundo de 1996, en esa entrevista con Sky News.

Hill también dejó claro entonces que su visión no era neutral. «Creo que mi opinión sobre Max quizá esté ligeramente sesgada, porque puede que no estuviera de acuerdo con algunas de las decisiones que se tomaron cuando yo corría», explicó Hill, campeón del mundo de 1996, en la entrevista con Sky News tras la muerte de Mosley. Entre esas decisiones, según el propio Hill en esa conversación, estaba la multa récord de 100 millones de dólares a McLaren por el Spygate de 2007, un caso por el que había sido especialmente crítico con la gestión de la FIA.

Ese contexto ayuda a entender por qué su mensaje de ahora ha tenido tanto eco. Mosley llevaba años siendo una figura profundamente polarizadora dentro del automovilismo, y la respuesta de Hill no discute sus capacidades ni su influencia. Lo que cuestiona es si ese rasgo puede celebrarse de forma aislada. Un homenaje de cumpleaños acabó así reabriendo una vieja discusión en la Fórmula 1: cómo recordar a una de sus figuras más influyentes cuando su legado sigue dividido entre reformas reconocidas y una huella personal que, según Hill, estuvo marcada por «el odio y la división».