Max Verstappen abandonó en la primera vuelta del GP de Países Bajos tras perder el control de su Red Bull en condiciones de humedad en la Arie Luyendykbocht y provocar una bandera roja que dejó helado a Zandvoort en la última edición de la carrera.
El neerlandés rodaba séptimo cuando pisó la línea blanca interior de la última curva, una parabólica peraltada que se toma a fondo antes de la recta principal. Ahí se le fue la zaga en una pista todavía traicionera por la lluvia previa, golpeó de frente el muro exterior y su coche cruzó después la pista hasta quedar detenido en la parte interior del circuito.
La acción evitó por muy poco un accidente múltiple. Pierre Gasly tuvo que esquivar tanto al Red Bull como a los restos de carbono esparcidos por el asfalto, en un inicio de carrera en el que toda la parrilla había salido con slicks pese a que seguían existiendo zonas mojadas.
Verstappen confirmó enseguida por radio que estaba bien y después explicó lo ocurrido ante los medios, entre ellos RacingNews365. “Está bien, puede pasar, y en esa curva me pilló por sorpresa; seguía bastante mojado y, en cuanto vi la zona seca, pensé: ‘ahora ya puedes acelerar’, y claramente no funcionó, así que fue un poco demasiado pronto”, dijo.
Su fin de semana ya venía comprometido desde el sábado. Verstappen había firmado una clasificación decepcionante para salir séptimo y, cuando la carrera quedó neutralizada, Lando Norris conservaba el liderato desde la pole mientras Kimi Antonelli ya había superado a George Russell por la segunda posición. Charles Leclerc también había ganado dos plazas para colocarse cuarto.
El golpe dio un cierre abrupto a la etapa de Verstappen corriendo en casa justo en la despedida de Zandvoort del calendario. El cuatro veces campeón del mundo había ganado allí las ediciones de 2021, 2022 y 2023, pero su última aparición ante la afición neerlandesa terminó sin completar siquiera una vuelta.
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