Los comisarios del GP de los Países Bajos de 2026 impusieron únicamente reprimendas a Oliver Bearman y Gabriel Bortoleto por cruzar un semáforo rojo a la salida del pit lane antes de la resalida, pese a que Lance Stroll reclamó repetidamente la sanción habitual de 10 segundos de stop-and-go.
El incidente se produjo tras la interrupción causada por el accidente de Max Verstappen. El semáforo de salida estaba en verde cuando los coches comenzaron a abandonar el pit lane, pero cambió a rojo intermitente después de que Fernando Alonso hubiera pasado por él. Bearman y Bortoleto siguieron hacia la parrilla, mientras Stroll, que circulaba detrás, se detuvo ante la señal.
El piloto de Aston Martin avisó de inmediato a su ingeniero Gary Gannon: «El semáforo está rojo, ¿no? Está rojo». Cuando Gannon le respondió que lo estaba comprobando, Stroll dejó clara su posición: «No voy a salir hasta que esté en verde». El canadiense solo reanudó la marcha cuando la señal volvió a verde.
Durante el procedimiento hacia la parrilla, Stroll insistió en que los pilotos que hubieran pasado con la luz roja debían ser castigados. «Todo el que haya pasado con rojo debería recibir una sanción. Stop-and-go», dijo, antes de añadir: «Son las reglas». Gannon le confirmó que Aston Martin comunicaría el asunto a dirección de carrera.
La decisión de los comisarios reconoció que los pilotos están obligados a respetar las señales luminosas en todo momento y que una infracción de este tipo durante una carrera normalmente requeriría «una sanción muy significativa». Sin embargo, consideraron determinante que el episodio se produjera durante la preparación de la resalida, no en condiciones normales de carrera, aunque la prueba ya hubiera sido reanudada técnicamente conforme al Artículo B5.15.2g.
Los comisarios también determinaron que ni Bearman ni Bortoleto obtuvieron ventaja deportiva ni crearon una situación potencialmente peligrosa o insegura. Ambos recibieron así su primera reprimenda de conducción de la temporada, en lugar del stop-and-go que Stroll entendía que exigía el reglamento.
© Jonathan Borba